Inspiradora visión del maestro, en un día para la reflexión.
“Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en distintos países,
cada uno provisto de lealtades,
de queridas memorias,
de un pasado sin duda heroico,
de derechos,
de agravios,
de una mitología peculiar,
de próceres de bronce,
de aniversarios,
de demagogos y de símbolos.
Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil;
Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown.
Había estudiado castellano para leer el Quijote.
El otro profesaba el amor de Conrad,
que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte.
Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara,
en unas islas demasiado famosas,
y cada uno de los dos fue Caín,
y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos.
La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.

Gracias por compartir en el Blog de la UC, es un tema que requiere reflexión. Es muy importante la participación de todas las personas que estén involucradas con la UC, para ampliar los espacios de difusión y debate entre todos. Gracias nuevamente y saludos!
Ciertamente, como dice Borges, “pasó en un tiempo que no podemos entender…”.
Una guerra insólita, desde nuestras posibilidades, desde nuestras imposibilidades.
Una guerra injusta, para los que fueron a morir. Argentinos e Ingleses. Estas guerras (guerras políticas) siempre nos injustas, porque se pelea para otros. Se deja la vida en nombre de otros.
Algún día, las guerras volverán a ser por la verdadera libertad.
Gracias por compartir.
Joaquín.
Lo leí por primera vez en inglés y me emocionó mucho. Ahora, releyéndolo me parece que no es Borges auténtico y además que a esta versión le faltan versos o está mal traducida.